miércoles 19 de noviembre de 2008

¿Qué hay que hacer para que te pirateen?


Aceptemos que en nuestro bonito Perú se lee. De verdad se lee bastante. Al margen de la calidad de la lectura, claro. Muchos dirán que eso es mentira (como mi profesor de Taller de Periodismo Interpretativo). A las pruebas me remito. Hace algunos meses, Álvaro Lasso, director del sello editorial Estruendomudo, lo excplicó muy claramente en una conversación en La habitación de Henry Spencer. La gente lee, si no la piratería no sería un negocio tan rentable. Y a eso iba...

Hoy en la mañana cuando fui a comprar mi cómic de los X-men me topé con algo que me pareció raro pero perfectamente lógico: el vendedor de libros piratas frente al colegio San José de Cluny, en el cruce de Aramburú con la Vía Expresa, me ofeció, ante mi atónita mirada, un libro de Jean-Marie Le Clézio, "El africano". Es el que gano el Premio Nobel, me decía y yo, como siempre, me hice el huevón. (Con acento a lo "Esta sociedad") Obvvvvio que sé que ganó el Premio Nobel (muy polémico, por cierto), que adora la cultura mexicana y que Rodolfo Hinostroza, escritor peruano y mi profesor en un taller de narrativa que llevé en la Richi cuando estaba en quinto de secundaria, es uno de sus traductores. (Volvemos al acento de huevón habitual). Regresé a mi casa con mi cómic pensando en qué tiene que hacer uno para que lo pirateen en el Perú. Estas son algunas de mis conclusiones:

1. Escribir autoayuda. La mayoría de los peruanos (no todos, felizmente) buscan salidas afuera a algo que está adentro. Es decir, por ejemplo, tratan de curar su baja autoestima con los consejos de alguien que no los conoce, que da conferencias millonarias sobre qué hay que hacer para sonreír toda la vida. La oferta es tentadora, sí. Pero la salida es mucho más fácil de lo que se piensa. El secreto está en no pensar que te está yendo mal. Esta última oración resume todo lo que te dicen los libros de Miguel Ángel Cornejo, las vacas, los secretos, los quesos, etc. El secreto está en tener mente positiva, pensar que siempre hay alguien que está peor que tú y, si no encuentras a nadie que lo esté, pues le metes cabe y asunto arreglado. Sin embargo, acá nos gusta que nos metan el mismo floro una y otra y otra vez, así que pirateando libros de autoayuda no hay pierde.

2. Ser un clásico de la literatura. El Mío Cid, la Divina Comedia, Edipo rey, todo eso sirve porque a la gente le gusta "culturizarse". Aparte, es chic tener esos libros en tu biblioteca. Casi nadie los lee, pero vamos, le dices a alguien que es un clásico y lo compra. El pecado no está en no saber, está en que los demás sepan que no sabes. Eso no se perdona.

3. Salir en la televisión o ser parte de la farándula. Una vez vi la novela de César Hildebrnadt pirateada. ¿Cuántos sabían que él había escrito una novela que fue sepultada? ¿Cuátos ejemplares creen que vendió Gisela Valcárcel, Yesabella, Maradona o Freddy Ternero? Y saben por qué la novela de Hildebrandt fue sepultada y los libros de estos no. Fácil. Estos escribieron su vida, que es lo que vende. Bayly entra tranquilo en esta categoría. Si Susy Díaz escribe un libro, juren que va a vender más que Vargas Llosa. ¿Sabían que Aldo Miyashiro publicó un libro de poesía? Ahora ya saben por qué no lo sabían. Retomo una pregunta anterior: ¿Cuátos ejemplares creen que vendió Gisela Valcárcel, Yesabella, Maradona o Freddy Ternero? Bastantes, claro, pero muchísimos menos de lo que vendieron los piratas.

4. Escribir sobre sexo. El Kamasutra peruano está de moda. Así como el libro de Alessandra Rampolla (que también sale en televisión). Se acuerdan de "Sexo y política" de Yesabella. El sexo tampoco tiene pierde. Tenemos todas las variaciones necesarias: sexo tántrico, sexo duro, para homosexuales, sobre disfunción eréctil, etc. El peruano es cochino. Por si acaso, soy peruano.

5. Ser Mario Vargas Llosa. O al menos Bryce Echenique. Es imposible, claro, pero ellos también venden bastante porque no son escritores solamente: son una categoría dentro del imaginario colectivo. Recuerdo que cuando fui a ver a Vargas Llosa en una universidad perdida en el fin del mundo (en Ventanilla, para ser más precisos), fue atacado por una banda de delincuentes que querían un autógrafo. Delincuentes es decir, compradores de libros piratas.

6. Ganar el Nobel de Literatura. Pregúntenle a Jean-Marie Le Clézio.



1 comentarios:

Anónimo dijo...

Un abrazo interesante articulo. Y bienvenido a quienes deseen piratear producto peruano.
http://www.youtube.com/watch?v=zI7Qf3_KnSA

Un abrazo escuchenlo y coments. Graciass¡¡¡¡